octubre 10, 2019 4 Minutos de Lectura

Matías Herrera Álvarez nació en enero del año 2001 y desde que tiene uso de razón, está con una pelota de básquetbol en sus manos. Formado en el CDV Menores, ya lleva un par de años alternado con el equipo adulto del equipo de la ciudad de Valdivia. A principio de este año, tocó la copa de la Liga Nacional de Chile por primera vez y recién comenzada esta temporada, con los pies bien puestos sobre la tierra, analiza con LivePRO el futuro del baloncesto nacional y su proyección como jugador.

LP: En una nota reciente, dijiste que te gustaría ver a Chile en un Mundial de Basketball. Al parecer, para tu generación ese deseo es más que un sueño y lo ve como una meta posible ¿Cómo ves la realidad chilena y el contexto internacional del básquetbol actual?

MH: “Hoy en día hay un progreso visible en el básquetbol chileno. Se van equiparando las tallas y lo físico con el resto del mundo. Ya existen jugadores chilenos de más de dos metros jugando en las posiciones que le corresponden y eso es un gran avance. Cada vez el básquetbol se va jugando con mayor altura y en el último mundial, vimos a Serbia con un equipo en que la mayoría estaba por sobre los dos metros y eso marca una tendencia. Esto debe marcar una dirección en lo que es el rastreo y reclutamiento en nuestro país y que va ser fundamental en el progreso que tendremos de aquí en adelante. En el caso del CDV, se apostó por Andrés Domínguez que con 17 años mide 2,10 metros, cosa que no se ve desde Patricio Briones… hace más de 20 años.”

LP: ¿Qué debiera mejorar el jugador chileno para alcanzar el nivel de elite del básquetbol, como lo ha hecho el medio argentino, por ejemplo?

MH: “He podido conversar mucho con Nico Ferreyra con respecto a eso y existen diferencias. Por ejemplo, allá los juveniles entrenan con los adultos y entrenan a matarse… yo acá entreno las mismas horas que los adultos, y a veces un poco más y Nico me dice que eso es lo mínimo que debe trabajar un juvenil para entrar a pelear un puesto en el equipo titular, y tiene razón. Pero el contexto es distinto, porque para tener ese enfoque debes tomar la decisión a esta edad de que te vas a dedicar 100% a ser basquetbolista profesional, lo que en Chile en difícil. Significa una madurez, psicológica y física, para asumir el paso de juvenil a adulto que no todos la tienen.”

“En mi caso, cuando jugaba en series menores siempre estuve sobre la media en altura, pero una vez llegado al equipo adulto me encuentro con Gerardo Isla, que me supera en 12 centímetros, es muy distinto para mí.”

LP: Ya viviste una primera temporada jugando la Liga Nacional ¿Cuáles son tus expectativas en esta segunda experiencia con el equipo adulto del CDV?

MH: “Debo aprovechar más las oportunidades que tenga. Tenemos un equipo muy competitivo en todos los sentidos y somos 6 o 7 juveniles peleándonos cuatro cupos en el equipo y obviamente quedará el que esté mejor preparado. Para estar entre esos cuatro, tengo que trabajar mucho en mi parte física porque, como lo dije antes, soy un jugador bajo en esta categoría y debo mejorar en ser más rápido y más explosivo.”

“También tengo trabajo que hacer en la parte defensiva, porque hoy en el básquetbol la parte defensiva es fundamental y lo vimos el año pasado en la Liga. En la parte ofensiva me he ido equiparando, desarrollando mi tiro y mi lectura, y es en lo que me concentrado.”

LP: ¿Qué has aprendido de tus compañeros adultos en este año compartiendo el trabajo diario?

“Yo llegué bastante ‘verde’ al club y he aprendido de todos. He aprendido ética de trabajo, responsabilidad, el cuidarme día a día y el trabajar duro para conseguir mis objetivos. La tolerancia a la frustración ha sido otra cosa que estoy trabajando en superar, me cuesta mucho, creo que por mi edad. Lo más experimentados me dicen que es parte del proceso y que todos pasamos por lo mismo.”

LP: Eres jugador e hincha del CDV y en una ciudad donde se vive el básquetbol como pocas en Chile ¿Qué siente un jugador de básquetbol cuando se desarrolla en una ciudad donde un basquetbolista es más popular que un futbolista y no es raro? ¿Esta exposición juega a favor o en contra?

MH: “Para mí, jugar con mucha gente en las tribunas, es raro… le tengo todavía un poco de pavor. Cuando me nombran en la presentación del plantel, me pongo nervioso. Pero debo acostumbrarme y aprender lo que es jugar con un Coliseo lleno… y no sólo ciudades tradicionalmente basqueteras, como Valdivia o la Isla, también en Santiago tiene cada vez más popularidad y más gente jugando básquetbol. Han aparecido nuevos clubes, que van sumando a la difusión del deporte… así vamos teniendo más jóvenes interesados en jugar al básquet y podemos tener más opciones para la selección y tener un avance. Hay que aprovecharlo”.